Reunión de Nido de Parras en Las Guardias

Un Comité donde predomina la alegría, la hermandad y los sueños fecundos

Un brindis por la alegría, la hermandad, la buena vibra y el deseo colectivo de contribuir desde las acciones de nuestro Comité al mejoramiento de San Fabián.

Los hermanos Novoa, Jonhy y José, en una particular performance artística que queremos, valoramos y disfrutamos en el Comité.


El sábado 10 de junio nos reunimos como Comité de Cultura Nido de Parras en el Fogón del Tenco, en Las Guardias. El intenso frío del anochecer no amilanó a la numerosa concurrencia que llegó repartiendo entusiasmo y buenas bromas. Mientras don José Novoa, Primer Director del Comité, preparaba un asado de chivo a las brasas, su esposa y un par de voluntarias del Comité disponían los últimos detalles para dar el mayor realce posible al encuentro. Fineza y buen gusto que son formas de agasajar y querer a las personas que más valoramos.

Tras los primeros brindis nos dispusimos a disfrutar las delicias gastronómicas del Fogón del Tenco: asado de chivo a punto, papas cocidas, pebre, ensaladas surtidas, sopaipillas y buen vino. Don Hugo Villegas, Presidente del Comité, expuso sus sueños para la organización, sueños muy alineados con el futuro mismo de San Fabián. Agradeció a los presentes y resaltó con generosidad y perspicacia las cualidades de cada uno. Luego ofreció la palabra y cada integrante habló sobre su percepción del Comité y la forma como este puede incidir en el desarrollo de San Fabián. Se ventilaron sueños, ideas y esperanzas. Se habló sobre la historia del Comité y sobre los pasos a seguir. Palabras emotivas que concluyeron en nuevos brindis y aplausos. En el intertanto, el Jonhy, querido artista sanfabianino, se puso sus estrambóticas gafas, acomodó su bombo, y empezó a cantar muy a su manera "Qué culpa tiene el tomate" de Quilapayún. El show fue largo, distinto e imprevisible. El Jonhy es así, divertido y lúcido, hombre de pueblo, culto, autodidacta, con convicciones políticas y de clase muy profundas. En cierto momento estábamos todos acompañándolo, tocando sus instrumentos, tarareando, y moviéndonos al ritmo de compases que improvisábamos segundo a segundo.

 

Fue una feliz y hermosa noche de hermandad frente a la que solo nos queda agradecer a cada uno de los participantes, a quienes colaboraron de distintas formas para hacerlo posible y a quienes siguen convencidos tal como nosotros de que San Fabián puede ser mucho mejor si actuamos colaborativamente, con empeño, imaginación y perseverancia.

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